Ayudas para el cuidado personal y actividades diarias (AVD)
Sillas de ducha
La silla de ducha adaptada es un dispositivo de apoyo que permite posicionar a la persona sentada de forma cómoda y segura durante el baño en ducha o tina. Su función principal es facilitar la higiene personal, ya sea de manera independiente o con ayuda de un tercero, promoviendo la seguridad, la estabilidad y el bienestar del usuario durante esta actividad básica de la vida diaria. Este tipo de silla está diseñada especialmente para personas con movilidad reducida, ya que disminuye el riesgo de caídas, facilita el manejo del cuerpo durante el aseo y favorece una postura adecuada mientras se realiza el baño. Además, contribuye a que la persona pueda participar activamente en su autocuidado según sus capacidades, entregando mayor dignidad, comodidad y apoyo tanto al usuario como al cuidador.
Componentes
Principales incluyen una estructura de plástico o aluminio, que otorga resistencia, estabilidad y durabilidad frente a la humedad propia del baño; un asiento ergonómico, diseñado para brindar comodidad y seguridad al usuario durante el aseo; y un respaldo, que permite un adecuado apoyo del tronco y favorece una postura correcta. Además, cuenta con apoya brazos, que pueden ser fijos o abatibles y facilitan el apoyo del usuario y las transferencias desde la silla de ruedas o la cama. Incorpora también patas antideslizantes, que evitan deslizamientos y aumentan la seguridad sobre superficies mojadas, y sistemas de seguridad, como cinturón de sujeción, soporte de cabeza y apoyos laterales, que se ajustan según la necesidad del usuario para mantener una posición estable y segura durante el baño.
Área o contexto de uso
Se utiliza principalmente en:
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Hogar
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Baños adaptados
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Centros de rehabilitación
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Residencias de cuidado
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Establecimientos educacionales con apoyo a estudiantes con discapacidad
Tipo de NEE a la que responde
Responde principalmente a NEE de tipo:
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Motora / física
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Múltiple
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Personas con movilidad reducida, parálisis cerebral, lesión medular, enfermedades neuromusculares, enfermedades degenerativas y estados de dependencia severa.
Actividades o aplicaciones educativas (2 ejemplos)
- Trabajo de autonomía en programas de habilidades de la vida diaria
En escuelas especiales o programas de integración, la silla se utiliza para enseñar rutinas básicas de autocuidado, como el aseo personal, promoviendo hábitos de higiene y mayor independencia.
- Apoyo terapéutico en rehabilitación
En sesiones de terapia ocupacional o kinesiología, la silla permite trabajar postura, control de tronco, transferencias seguras y tolerancia a la sedestación durante el proceso de higiene.
Ventajas para la inclusión
Favorece la autonomía, ya que permite a la persona participar en su higiene según sus capacidades; mejora la accesibilidad, al eliminar barreras físicas durante el baño; y fortalece la participación, al promover la dignidad, comodidad y bienestar emocional del usuario. Además, reduce la sobrecarga física del cuidador, previniendo lesiones y facilitando una atención más segura y humanizada.
Bibliografia
Fondo Nacional de la Discapacidad & Universidad Mayor. (2009). Catálogo de prescripción de ayudas técnicas. Gobierno de Chile.
González Polo, A., & Martínez Barranco, E. (s. f.). Silla para asistencia en la higiene de personas con discapacidad [Trabajo final de grado, Universidad Politècnica de Catalunya].
